Una noche del año 1981 debutaba en TV la Topolino Radio Orquesta y ahí la vi por primera vez. Fue un flechazo. Me enamoró su calidad y su puesta en escena al más puro estilo de los años 40. Pero al mismo tiempo miles de espectadores, como por arte de magia, fueron transportados a una época en la que, probablemente, encontraron al amor de sus vidas, o fueron al baile por primera vez, o estrenaron su primer coche, o su primera casa… tal vez, cualquier momento único ocurrió con alguna de esas canciones de fondo. En ese momento me di cuenta de que esta orquesta había conseguido algo con lo que todos hemos soñado alguna vez: viajar en el tiempo. 

Y es que, cuántas veces habremos soñado tener una máquina del tiempo para revivir momentos que recordamos llenos de felicidad: volver a charlar con personas queridas, volver a sentarnos en el pupitre del colegio, volver a dar el primer beso…

“Mi casita de papel”, “Raskayú”, “TiroLiro”, “Mustaphá”, “Mi vaca lechera”… fueron temas que tenían el poder de ser la banda sonora de la vida de muchas personas, pero también el poder de movilizar a diferentes generaciones por la energía tan positiva que transmitían. ¿No es cierto que según leen estos títulos, sin pensarlo, se les ha dibujado una sonrisa?

Uno de los más conocidos creadores de sueños dijo; “Todos nuestros sueños se pueden hacen realidad si tenemos el coraje de perseguirlos”.

Me van a permitir que diga a todos los que, como yo, han tenido alguna vez el sueño de viajar en el tiempo, que hoy puede cumplirse su sueño. Siéntense y escuchen… o levántense y bailen… o siéntense y bailen y escuchen… hagan lo que les pidan sus sueños y disfrútenlo hasta que despierten.

Una noche del año 1981 debutaba en TV la Topolino Radio Orquesta y ahí la vi por primera vez. Fue un flechazo. Me enamoró su calidad y su puesta en escena al más puro estilo de los años 40. Pero al mismo tiempo miles de espectadores, como por arte de magia, fueron transportados a una época en la que, probablemente, encontraron al amor de sus vidas, o fueron al baile por primera vez, o estrenaron su primer coche, o su primera casa… tal vez, cualquier momento único ocurrió con alguna de esas canciones de fondo. En ese momento me di cuenta de que esta orquesta había conseguido algo con lo que todos hemos soñado alguna vez: viajar en el tiempo. 

Y es que, cuántas veces habremos soñado tener una máquina del tiempo para revivir momentos que recordamos llenos de felicidad: volver a charlar con personas queridas, volver a sentarnos en el pupitre del colegio, volver a dar el primer beso…

“Mi casita de papel”, “Raskayú”, “TiroLiro”, “Mustaphá”, “Mi vaca lechera”… fueron temas que tenían el poder de ser la banda sonora de la vida de muchas personas, pero también el poder de movilizar a diferentes generaciones por la energía tan positiva que transmitían. ¿No es cierto que según leen estos títulos, sin pensarlo, se les ha dibujado una sonrisa?

Uno de los más conocidos creadores de sueños dijo; “Todos nuestros sueños se pueden hacen realidad si tenemos el coraje de perseguirlos”.

Me van a permitir que diga a todos los que, como yo, han tenido alguna vez el sueño de viajar en el tiempo, que hoy puede cumplirse su sueño. Siéntense y escuchen… o levántense y bailen… o siéntense y bailen y escuchen… hagan lo que les pidan sus sueños y disfrútenlo hasta que despierten.

José María López

Director de la Topolino Radio Orquesta

HISTORIA DE LA

Lo de la Topolino Radio Orquesta se nos ocurre al ver el atractivo en las actuaciones y el éxito de ventas de discos que posee la Pasadena Roof Orchestra. La idea es traducirlo «a la española» y situarla allá por los años 40, que es cuando en España hay un repertorio de canciones con verdadero carácter (la Pasadena se basaba, más bien, en los felices años 20 y 30).

Antes de que hubiéramos buscado el nombre, se piensa en Manolo Gas como hombre ideal para el asunto y se graban tres temas para elegir un single de prueba y ver qué puede pasar después. Pero los tres temas nos gustaron tanto que enseguida decidimos completar rápidamente un L.P. Esos tres temas fueron: «Mi vaca lechera», «María Dolores» y «Mi casita de papel».

Mientras confeccionábamos una larga lista de temas «ad hoc», Manolo Gas se encerraba con su piano para hacer los arreglos e ir preparando el resto de los temas que completarían el disco. Esta labor ha sido, más que otra cosa, de recopilación, ya que se han conservado los arreglos originales de la época en la mayoría, salvo pequeñas excepciones.

En cuanto al nombre, se confeccionó una larga lista y entre la opinión de muchos se eligió éste, porque el modelo del cochecito con ese nombre y los zapatos de las chicas de la época (topolinos) inspiraban muchas ideas, recuerdos, sensaciones… así que ponemos en marcha la Topolino Radio Orquesta, sin prisas por llegar porque ya llegaron en su tiempo Sepúlveda, Bonet de San Pedro, el maestro Gordillo, Machín, Bobby Deglané, Quincoces, Estrellita Castro, Norit, Okal, Iberia, Colacao, etc…

El siguiente paso fue la grabación del esperado disco. Como es habitual, lo primero que se grabó fue la parte orquestada, sin la voz solista. Durante un descanso, Manolo Gas le comentó a Mariano Rico y a Fernando López (dos de los componentes fundadores que aún siguen en la Orquesta) que todavía no sabía a quien llamar para cantar esas canciones. Mariano y Fernando le sugirieron a Joaquín Laría, pues ya habían trabajado juntos en multitud de ocasiones y sabían de sobra sus cualidades como cantante. Así fue como se le propuso a Joaquín formar parte del proyecto.

Pero no fue nada fácil. Manolo Gas obtuvo una negativa. a Joaquín le gustaba la idea, pero no se decidía a reanudar la dura vida de actuaciones en público, viajes y galas… Gas, en un momento de inspiración, le pidió que grabase, al menos, las maquetas de la producción y, a ello, Joaquín no se pudo negar. El resultado satisfizo tanto a todos cuantos lo oyeron, incluido el mismo Joaquín, que tuvo como premio la integración, con todo entusiasmo, de Joaquín Laría a la orquesta.

El resto ya lo conocen: el LP «Topolino Radio Orquesta» fue de excelente repercusión, tanto artística como comercial y después llegaron más, hasta un total de 6, dejando todos ellos éxitos que se siguen recordando con mucho cariño.

Después de la grabación del último disco, en 1994, la Orquesta entra en un periodo largo de inactividad pues, aunque tanto Manolo Gas como Joaquín Laría siempre tuvieron en mente volver, la salud de las orquestas no estaban el el mejor momento y se terminó desestimando la idea.

Manolo Gas triunfaba en el teatro musical y tampoco le dejaban tiempo para dedicarse a empezar de nuevo con la Topolino. Por su lado, Joaquín sí lo volvió a intentar con la ayuda de José María López, actual director de la formación e hijo de uno de los componentes originales, Fernando López. Pero costaba mucho. Se devaluaba la figura del músico y del artista en general. El glamour y el respeto por las grandes bandas desaparecía. No era el momento.

El fallecimiento de Manolo Gas, primero, y el de Joaquín Laría, dos años después, nos dejaron completamente desolados. Grandes amigos y compañeros. «Musicazos» que hicieron mucho por la cultura musical española y que dejaron el listón bien alto.

Seis años después, José María López ve de nuevo la ocasión de retomar el proyecto, aunque parecía una locura. Volvimos, sí. Pero lo hicimos con la promesa de ser respetados como artistas, de recuperar ese glamour y respeto perdidos. Se lo debíamos a Manolo, se lo debíamos a Joaquín y por eso cada show se lo dedicamos a ellos; nuestros fundadores, nuestros maestros, nuestro ejemplo a seguir. Seguimos trabajando duro para que, desde allá donde estén, se sientan orgullosos de ver y oír de nuevo a su Topolino Radio Orquesta.

Lo de la Topolino Radio Orquesta se nos ocurre al ver el atractivo en las actuaciones y el éxito de ventas de discos que posee la Pasadena Roof Orchestra. La idea es traducirlo «a la española» y situarla allá por los años 40, que es cuando en España hay un repertorio de canciones con verdadero carácter (la Pasadena se basaba, más bien, en los felices años 20 y 30).

Antes de que hubiéramos buscado el nombre, se piensa en Manolo Gas como hombre ideal para el asunto y se graban tres temas para elegir un single de prueba y ver qué puede pasar después. Pero los tres temas nos gustaron tanto que enseguida decidimos completar rápidamente un L.P. Esos tres temas fueron: «Mi vaca lechera», «María Dolores» y «Mi casita de papel».

Mientras confeccionábamos una larga lista de temas «ad hoc», Manolo Gas se encerraba con su piano para hacer los arreglos e ir preparando el resto de los temas que completarían el disco. Esta labor ha sido, más que otra cosa, de recopilación, ya que se han conservado los arreglos originales de la época en la mayoría, salvo pequeñas excepciones.

En cuanto al nombre, se confeccionó una larga lista y entre la opinión de muchos se eligió éste, porque el modelo del cochecito con ese nombre y los zapatos de las chicas de la época (topolinos) inspiraban muchas ideas, recuerdos, sensaciones… así que ponemos en marcha la Topolino Radio Orquesta, sin prisas por llegar porque ya llegaron en su tiempo Sepúlveda, Bonet de San Pedro, el maestro Gordillo, Machín, Bobby Deglané, Quincoces, Estrellita Castro, Norit, Okal, Iberia, Colacao, etc…

El siguiente paso fue la grabación del esperado disco. Como es habitual, lo primero que se grabó fue la parte orquestada, sin la voz solista. Durante un descanso, Manolo Gas le comentó a Mariano Rico y a Fernando López (dos de los componentes fundadores que aún siguen en la Orquesta) que todavía no sabía a quien llamar para cantar esas canciones. Mariano y Fernando le sugirieron a Joaquín Laría, pues ya habían trabajado juntos en multitud de ocasiones y sabían de sobra sus cualidades como cantante. Así fue como se le propuso a Joaquín formar parte del proyecto.

Pero no fue nada fácil. Manolo Gas obtuvo una negativa. a Joaquín le gustaba la idea, pero no se decidía a reanudar la dura vida de actuaciones en público, viajes y galas… Gas, en un momento de inspiración, le pidió que grabase, al menos, las maquetas de la producción y, a ello, Joaquín no se pudo negar. El resultado satisfizo tanto a todos cuantos lo oyeron, incluido el mismo Joaquín, que tuvo como premio la integración, con todo entusiasmo, de Joaquín Laría a la orquesta.

El resto ya lo conocen: el LP «Topolino Radio Orquesta» fue de excelente repercusión, tanto artística como comercial y después llegaron más, hasta un total de 6, dejando todos ellos éxitos que se siguen recordando con mucho cariño.

Después de la grabación del último disco, en 1994, la Orquesta entra en un periodo largo de inactividad pues, aunque tanto Manolo Gas como Joaquín Laría siempre tuvieron en mente el regreso en algún momento, la situación de las orquestas no pasaban por un buen momento y se terminó desestimando la idea.

Manolo Gas triunfaba en el teatro musical y tampoco le dejaban tiempo para dedicarse a empezar de nuevo con la Topolino. Por su lado, Joaquín sí lo volvió a intentar con la ayuda de José María López, actual director de la formación e hijo de uno de los componentes originales, Fernando López. Pero costaba mucho. Se devaluaba la figura del músico y del artista en general. El glamour y el respeto por las grandes bandas desaparecía. No era el momento.

El fallecimiento de Manolo Gas, primero, y el de Joaquín Laría dos años después, nos dejaron completamente desolados. Grandes amigos y compañeros. «Musicazos» que hicieron mucho por la cultura musical española y que dejaron el listón bien alto.

Seis años después, José María López ve de nuevo la ocasión de retomar el proyecto, aunque parecía una locura. Volvimos, sí. Pero lo hicimos con la promesa de ser respetados como artistas, de recuperar ese glamour y respeto perdidos. Se lo debíamos a Manolo, se lo debíamos a Joaquín y por eso cada show se lo dedicamos a ellos; nuestros fundadores, nuestros maestros, nuestro ejemplo a seguir. Seguimos trabajando duro para que, desde allá donde estén, se sientan orgullosos de ver y oír de nuevo a su Topolino Radio Orquesta.

Nuestro cariñoso recuerdo a quienes nunca se fueron,
aunque ya no estén con nosotros…

Manuel Gas

Director y creador de Topolino Radio Orquesta
(1940 – 2009)

En 1949, a sus cortos 9 años, ingresa en el Conservatorio Superior Municipal de Música de Barcelona, donde cursa solfeo, armonía, composición y música de cámara, así como la carrera completa de piano (que culminaría en 1959 con el Premio Extraordinario de Virtuosismo).

Desde 1970 a 1974 graba 14 LPs que recogían los éxitos «pop» de cada momento. Arreglista y director musical de Lola Flores, Nino Bravo, Isabel Pantoja, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Jeannette, Marisol, Marifé de Triana y Rocío Jurado, a quien acompañó durante 16 años.

Entre los numerosos premios, Gas fue galardonado con el Max de las Artes escénicas por la dirección musical de «Guys and dolls», el Premio de la Crítica de Barcelona por «Sweeney Todd», el Premio Max 2007 al Mejor Director Musical y dos veces con el Premio Gran Vía de Teatro Musical a la Mejor Dirección Musical por «Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny» y por el reciente regreso a los escenarios de «Sweeney Todd».

A principios de 1981 acepta el encargo de CFE de grabar un LP de canciones de los años cuarenta. Gas tiene la suerte de contar con una buena plantilla de músicos que se identifican plenamente con el sonido de la época. Era el nacimiento de la Topolino Radio Orquesta.

Fallece en Barcelona el 17 de octubre de 2009.

Joaquín Laría

Voz solista de Topolino Radio Orquesta
(1932 – 2011)

Sus primeros pasos en la música los dio tocando la trompeta en la banda municipal de Zumárraga, donde a las 12 años ya era el primer trompeta.

Después del servicio militar marcha a Francia, donde actúa con varias orquestas de música ligera. Allí se hace asiduo a las «jam-sessions» y se plantea la posibilidad de dedicarse exclusivamente al jazz, pero en 1961 vuelve a España y poco después forma parte de «Los Brujos», donde tocaba el bajo y la trompeta. En 1964 forma «Los Quando´s», con los que participó en el Festival de la Canción de Benidorm en 1968.

Desde 1067 a 1971 forma parte de un fabuloso grupo, «Koldo e impacto musical». Sus componentes eran: Koldo (voz), Miguel Cuenca (piano), Manuel Fernández (saxo y flauta), Fernando López (guitarra), Joaquín Laría (bajo) y Mariano Rico (batería). Es curioso comprobar cómo, más de una década después, todos ellos, menos Koldo y Miguel Cuenca, se volverán a encontrar en la Topolino Radio Orquesta.

Entre sus incursiones en el teatro musical destaca en éxitos como “El diluvio que viene”, en 1977, o en “Evita”, junto a Paloma San Basilio, en 1980.  Un año después, graba el primer LP de la Topolino.

Fallece en Madrid el 13 de noviembre de 2011.

… y nuestro respeto, admiración y gratitud por dejarnos seguir escribiendo la historia de la Topolino junto a ellos, a dos de sus fundadores originales, con más energía e ilusión que nunca

Mariano Rico

Batería de Topolino Radio Orquesta

Nacido en Carpio de Tajo (Toledo), a los 6 años comienza a tocar la batería con orquestas de pueblos. Completó sus estudios de percusión en el Conservatorio Superior de Música de Madrid y con solo 18 años tuvo la oportunidad de acompañar a Antonio Machín.

Ha realizado numerosas grabaciones discográficas para artistas como Julio Iglesias, Rocío Jurado, José Luis Perales… y en conciertos con muchísimos más artistas (Mocedades, Lola Flores, Lolita, Carlos Cano e Isabel Pantoja, entre otros).

«El Rústico», como se hace llamar él mismo, lleva en la Topolino desde su fundación. Nadie marca el ritmo como él. Es el «metrónomo» del grupo.

Fernando López

Bajista de Topolino Radio Orquesta

Acompañado desde los siete años de una guitarra clásica, y siempre bajo la atenta mirada de su maestro Daniel Fortea, Fernando terminó sus estudios musicales para convertirse en uno de los más requeridos músicos de estudio de nuestro país.

Ha colaborado, con la guitarra y con la guitarra bajo con los principales artistas españoles como Julio Iglesias, Rocío Jurado, Lola Flores, Nino Bravo, José Luis Perales, Francisco y Mª Dolores Pradera, entre muchos otros.

También forma parte de la Topolino desde su origen. Junto a Mariano, aporta su tremenda experiencia como músico y se ocupa de los arreglos vocales y la dirección musical.